Terapia de pareja online - Recuperad la conexión
- Madrid - Servicio en toda España
¿Cuándo necesitáis empezar una terapia de pareja?
No hace falta estar al borde de la ruptura para venir a terapia de pareja. De hecho, cuanto antes vengáis, más sencillo es el trabajo. La mayoría de parejas que llegan a mi consulta llevan meses o años aguantando lo mismo, convencidas de que «ya se pasará». Y no se pasa solo.
La terapia de pareja es un espacio donde, con una psicóloga haciendo de tercero neutral, podéis hablar de lo que solos ya no conseguís hablar sin acabar mal. No es un tribunal, no vengo a decidir quién tiene razón. Tampoco vengo a deciros si tenéis que seguir juntos: esa decisión es vuestra. Mi trabajo es ayudaros a tomarla con claridad.
Las 7 señales de que vuestra relación necesita ayuda profesional
1
Discutís por las mismas cosas una y otra vez sin llegar nunca a ningún sitio.
2
Habéis dejado de hablar de lo importante y solo conversáis sobre logística (los niños, la compra, las facturas).
3
El sexo ha desaparecido o se ha vuelto incómodo, mecánico, ausente.
4
Ha habido una infidelidad y no sabéis cómo seguir desde ahí.
5
Sentís distancia emocional: vivís juntos pero ya no os contáis las cosas.
6
Habéis entrado en una dinámica de reproches constantes que envenena hasta los momentos buenos.
7
Estáis dudando si dejarlo, pero no os atrevéis a hablarlo abiertamente.
Si os reconocéis en tres o más, es momento de empezar. No para que os diga si seguís o no, sino para que tengáis las herramientas para decidirlo juntos.
Quiero ir, pero mi pareja no quiere. ¿Sirve venir sola?
Sí. Y los estudios lo confirman.
Hay parejas en las que una de las dos personas tarda más en dar el paso. A veces por miedo, a veces porque «no cree en la terapia», a veces simplemente porque todavía no ha tocado fondo. Empezar tú sola tiene tres efectos posibles:
Primero, te da herramientas para gestionar la relación sin reventar. Eso ya cambia la dinámica de pareja, aunque la otra persona no esté en sesión.
Segundo, muchas veces la pareja se anima a venir cuando ve los cambios en ti.
Tercero, si la relación finalmente no puede seguir, tomas la decisión con claridad, no desde la desesperación.
Si vienes tú sola por un tema de pareja, lo que hacemos no es exactamente terapia de pareja: es acompañamiento individual centrado en tu relación. Y funciona.
¿Funciona la terapia de pareja online igual que la presencial?
Sí, y para muchas parejas el formato online es incluso mejor.
Si vienes tú sola por un tema de pareja, lo que hacemos no es exactamente terapia de pareja: es acompañamiento individual centrado en tu relación. Y funciona.
Y hay otro factor menos obvio. La discusión de pareja suele tener un componente físico (alzar la voz, salir de la habitación, gestos). En videollamada, ese componente baja automáticamente. La conversación se vuelve más reflexiva, menos reactiva. Muchas parejas me dicen que online se escuchan mejor que en persona.
Y hay otro factor menos obvio. La discusión de pareja suele tener un componente físico (alzar la voz, salir de la habitación, gestos). En videollamada, ese componente baja automáticamente. La conversación se vuelve más reflexiva, menos reactiva. Muchas parejas me dicen que online se escuchan mejor que en persona.
¿Funciona la terapia de pareja online igual que la presencial?
Los dos juntos en una pantalla
Sentados uno al lado del otro frente a la cámara, desde casa o desde un mismo espacio. Es el formato habitual cuando vivís juntos y la conversación se puede sostener sin tensión inmediata.
Cada uno en su propia pantalla
Conectados desde habitaciones distintas, oficinas o ciudades distintas. Útil cuando vivís separados, trabajáis en horarios distintos, o hay tanta tensión que estar en la misma sala dificulta hablar.
En ambos formatos, yo me ocupo de los turnos de palabra, de cortar cuando una conversación escala, y de mantener el espacio seguro. No tenéis que saber cómo hablaros: ese es mi trabajo.
Ventajas de la terapia online para parejas
No tenéis que coordinar dos agendas para un mismo desplazamiento.
Eso solo ya elimina el motivo principal de abandono.
Accesible aunque vivís en ciudades distintas.
Más común de lo que parece: trabajos en distintas provincias, parejas separadas temporalmente, etapas de transición.
Compatible con tener niños pequeños
sin necesidad de canguro.
Privacidad total
Nadie os ve entrar ni salir de una consulta de pareja.
Mismo seguimiento y mismo enfoque que el presencial.
- Para qué casos
Para qué problemas de pareja funciona la terapia online
Discusiones recurrentes y comunicación
Infidelidad y reconstruir la confianza
Monotonía y falta de deseo sexual
Crisis tras tener hijos
Dudas sobre seguir o terminar
Distancia emocional y rutina
Cuándo la terapia de pareja NO está indicada
La honestidad terapéutica también es trabajo. La terapia de pareja no es adecuada en estos casos:
- Violencia física activa en la relación. Primero seguridad, después terapia.
- Maltrato psicológico continuado con dinámica de control. Puede ser peligroso para la víctima.
- Adicciones no tratadas (alcohol, drogas, juego). Primero el tratamiento de la adicción.
- Una de las dos personas ya ha decidido firmemente romper y solo viene «para no quedar mal».
Si vuestro caso es uno de estos, os lo diré claramente en la llamada inicial y os orientaré hacia el recurso adecuado.
- El miedo más común
¿Y si la terapia nos lleva a separarnos?
Es el miedo número uno de toda pareja antes de empezar. Y la respuesta honesta es esta: la terapia de pareja no precipita rupturas, pero a veces clarifica decisiones.
Si vuestra relación tiene base, la terapia os ayuda a reconstruirla. Si la relación lleva años acabada y nadie se atreve a decirlo, la terapia puede ser el espacio donde por fin se habla. No porque yo lo provoque, sino porque cuando dos personas se sientan a hablar de verdad, lo que estaba escondido sale.
Y aquí va algo importante: separarse bien también es un éxito terapéutico, sobre todo cuando hay hijos. Una ruptura sin destrozarse, sin convertir a los niños en mensajeros, sin años de odio cruzado, es uno de los mejores regalos que os podéis hacer si decidís que no podéis seguir.
- Empieza hoy
Llamada gratuita de 15 minutos antes de empezar
Antes de comprometeros con nada, hablamos. La llamada la puede hacer uno solo o los dos. Si todavía no habéis hablado de venir a terapia, vienes tú y te oriento sobre cómo plantearlo.
Preguntas Frecuentes
¿Y si en sesión nos ponemos a discutir delante de la pantalla?
No pasa nada, es habitual y forma parte del trabajo. Mi función es precisamente esa: estar ahí cuando aparece la discusión, ayudar a sostenerla sin que escale, y traducir lo que cada uno está intentando decir por debajo del enfado. Lo que en casa solos acaba mal, en sesión se puede transformar
¿Realmente sirve la terapia de pareja cuando uno de los dos ya casi no quiere venir?
Sirve, pero con matices. La clave no es si «quiere venir» en abstracto, sino si acepta dar una oportunidad real al proceso, aunque venga escéptico.
En mi consulta veo dos perfiles muy distintos. El primero: alguien que viene «obligado por su pareja», pero al cabo de dos o tres sesiones se engancha porque por primera vez en años se siente escuchado por alguien neutral. Funciona muy bien. El segundo: alguien que ya ha decidido internamente que la relación está acabada y solo viene «para no quedar mal». Eso no funciona y se nota desde la primera sesión.
Por eso la fase de evaluación inicial de 3 sesiones existe: para detectar en qué punto está cada uno y devolverlo con honestidad antes de meternos a trabajar.
Si tu pareja viene a regañadientes pero está dispuesta a probar de verdad, adelante. Si viene a hacer teatro, mejor que vengas tú sola primero.
¿La terapia de pareja online es confidencial? ¿Puede mi pareja saber lo que yo te cuento a solas?
Sí, es confidencial, y esto es importante explicarlo bien porque en terapia de pareja la confidencialidad funciona distinto que en terapia individual.
La regla que aplico en mi consulta es esta: lo que cada uno me cuenta en sesión individual es confidencial frente al otro, salvo que sea información relevante para el trabajo conjunto. En ese caso, antes de sacarlo en sesión conjunta lo hablo con quien me lo contó y decidimos cómo plantearlo.
¿Sirve la terapia de pareja para parejas que llevan poco tiempo juntas?
Sí. Las parejas que vienen pronto en la relación suelen trabajar muy bien y muy rápido.
Cuando lleváis 6 meses, 1 año o 2 años juntos y os dais cuenta de que hay patrones que se repiten (las mismas discusiones, los mismos malentendidos, la misma sensación de no ser entendido), trabajarlos antes de que se conviertan en surcos profundos es muchísimo más fácil que trabajarlos después de 10 años.
También hay un caso muy frecuente: parejas jóvenes que vienen porque uno de los dos viene de una relación previa difícil (una ruptura dolorosa, una relación tóxica, una infidelidad sufrida) y eso está condicionando la pareja actual. Aquí el trabajo es doble: por un lado el de pareja, por otro el individual con quien arrastra la herida. Lo trabajamos a la vez.
¿Puede una pareja LGTBI venir a tu consulta?
Por supuesto, igual que cualquier otra pareja.
Las parejas LGTBI a veces dudan en buscar terapia por miedo a tener que dar explicaciones básicas sobre su realidad («dos hombres, dos mujeres, no binarios, poliamor, relaciones abiertas…») antes de poder hablar del problema que les trae. En mi consulta no vas a tener que hacer ese trabajo previo. La terapia empieza por lo que os trae, no por explicarme quiénes sois.
¿Qué hago si mi pareja propone terapia y yo no creo que la necesitemos?
Te diría dos cosas, una emocional y otra práctica.
La emocional: que tu pareja proponga terapia normalmente significa que lleva tiempo intentando deciros algo y no consigue ser oído. La propuesta de terapia muchas veces es el último recurso, no el primero. Antes de descartarla, vale la pena preguntar (y escuchar de verdad) qué es lo que tu pareja siente que necesita resolver y por qué piensa que solos no podéis.
La práctica: probar 3 sesiones no te compromete a nada. La fase de evaluación que hago con todas las parejas dura 3 sesiones precisamente porque al final de esa fase decidís si seguís o no. Si tras esas 3 sesiones sigues pensando que no os hace falta, no pasa nada. Habréis tenido un espacio para hablar de cosas que llevabais sin hablar, y eso ya es valioso.